Si en este pa铆s las cosas anduvieran como en el f煤tbol, la sociedad estar铆a mucho mejor, dijo Julio Grondona en una nota de Andr茅s Eliceche, de la que este columnista decidi贸 quedarse con los desperdicios. El hombre que convirti贸 en un desierto el f煤tbol del interior, en una villa miseria el ascenso; que minimiz贸 la capacidad institucional de la mayor铆a de los equipos, incluidos los grandes; el feudal individuo que hizo del negocio una cuesti贸n que se reparte entre los amigos, de la justicia una se帽ora de ojos bien abiertos, de los tribunales teatros c贸micos, de la violencia una constante, considera que el pa铆s deber铆a imitarlo.
Con la melancol铆a que provoca aquel jugador que promet铆a tanto en la reserva y que ahora se lo ve en una tarea que provoca pena. As铆 lo ven algunos a Jos茅 Mar铆a Aguilar, el presidente de River. A la ma帽ana siguiente del gran triunfo de Boca ante Gremio, Aguilar apareci贸 por televisi贸n en la puerta de los tribunales, intentando defenestrar al fiscal que lo acusa de encubrimiento en el tema de los barrabravas de River. Eso, que si se quiere es una muy modesta sospecha de la Justicia, pon铆a al presidente millonario en actitud provocativa, de gallito confiado en su propias fuerzas que, se sabe, no tienen por qu茅 ser las de la raz贸n.
Los invito a escuchar mi columna sobre el gran t铆tulo de San Lorenzo de Almagro en el Clausura 2007:
El equipo de Alfio Basile apenas empat贸 1-1 contra Suiza, en una pobre demostraci贸n futbol铆stica, que abre algunos interrogantes de cara a su participaci贸n en la pr贸xima Copa Am茅rica. Pese a que present贸 una formaci贸n que gener贸 expectativas, sobre todo del medio hacia delante, faltaron movimientos coordinados y se notaron los cambios de esquema implementados por el t茅cnico. Tevez, al comienzo del segundo tiempo, marc贸 el 煤nico gol, tras un preciso centro de Messi. El empate lleg贸 luego de un mal cierre de Heinze. El martes, la Selecci贸n se enfrentar谩 a Argelia en Barcelona.