1986, La Historia detrás de la Copa”, Documental de Koala Contenidos

Muy orgulloso de haber acompañado con mi voz la serie documental dirigida por Christian Rémoli, que recorre la historia íntima del seleccionado argentino a 30 años del Mundial 1986, que desanda como nunca antes el ciclo de Bilardo y Maradona, con material y testimonios inéditos hasta hoy.

En el año 1986 se produjo el acontecimiento más importante de la historia del fútbol argentino. En medio de un país esperanzado por el regreso de la democracia, la Selección Argentina obtenía por segunda vez –la primera fuera de su país- la Copa del Mundo. Ese título, logrado el 29 de junio de aquel año, empezó a edificarse muchos años antes y, como muchas historias contemporáneas argentinas, estuvo colmado de esfuerzo, traiciones, mentiras, logros colectivos y los momentos más épicos de la historia del deporte nacional. Centrada en la aparición de un video casero inédito, grabado por los jugadores en la misma concentración del club América de México, que cuenta desde la intimidad los 60 días del seleccionado en la concentración “1986. La Historia detrás de la Copa” no solamente es la primera serie documental del último campeón del mundo, sino que desanda como nunca antes el ciclo de Carlos Bilardo y Diego Maradona, en su hora más controvertida y gloriosa.


Capítulo 1. “La Genésis”:


Julio Grondona le pone todas las trabas posibles a Menotti para que no siga en el seleccionado después del fracaso en España 82. “El Gráfico”, una revista que le había quitado súbitamente el apoyo a Menotti, organiza una jornada en la que Grondona es llevado casi a la fuerza. Allí, Carlos Bilardo, el candidato que la revista de Editorial Atlántida le propone a la AFA, brinda una charla que cambia la mirada que el presidente de la institución tenía sobre el entrenador. Bilardo firma a fines de 1982 y en enero de 1983 se autofinancia una gira por Europa. Allí, tiene su primer y último encuentro con César Luis Menotti.
La selección juega su primer amistoso en marzo del 83 frente a Chile, el paladar del hincha medio argentino no comprende las primeras decisiones de Bilardo. Parte de la prensa lo empieza a tener en la mira. Fundamentalmente el diario Clarín. Comienza su enfrentamiento histórico con la sección de deportes del matutino y una pelea dialéctica con Menotti que llegaría hasta nuestros días.


Capítulo 2. “El Capitán del Milagro”:


La primera gran decisión de Bilardo es sacarle el brazalete de capitán a Passarella y dárselo a Maradona. Es una manera de darle confianza al crack ascendente y de marcarle la cancha al líder de la selección de Menotti. Llegan las Eliminatorias para el Mundial y en el primer partido, Bilardo pone a Passarella de suplente. Al límite de armar un escándalo, el Gran Capitán amaga con volverse a Europa. Finalmente juega el primer partido y pasa a ser una pieza fundamental de cara al Mundial.
El equipo de Bilardo no aparece a pesar de que los resultados no son del todo malos. Llega a los últimos dos partidos de las Eliminatorias contra Perú, con la responsabilidad de obtener un solo punto de cuatro, en la época en que los partidos ganados valían 2 puntos. El partido de ida es traumático. Afuera de la cancha, Sendero Luminoso amenaza con secuestrar a Maradona, dentro de la cancha, Diego sufre una marca que hace historia, Luis Reyna lo persigue y lo maltrata durante 30 minitos. Argentina pierde 1 a 0. En la revancha, las cosas no son muy diferentes, Argentina no encuentra el patrón de juego, Perú se pone 2 a 1 y el equipo de Bilardo está a 10 minutos de quedar afuera del Mundial. Con Maradona ausente, Passarella dibuja una jugada milagrosa que concluye Ricardo Gareca, y lleva al equipo a México.


Capítulo 3. “Nuestra fe”:


En enero de 1986, Bilardo toma la decisión de hacer una adaptación a la altura y elige la ciudad andina de Tilcara, en la provincia de Jujuy, ubicada a una altitud similar a la que se jugará en México. Allí los jugadores conviven durante 15 días con los lugareños y realizan una promesa a la Virgen de Punta Corral, juran volver con la copa si salen campeones del Mundo. La promesa nunca se cumple y los lugareños aún sostienen que no habrá campeón del mundo nuevamente hasta que no se cumpla la promesa. En tanto, Bilardo genera cada vez más desconfianza; en una charla de asado Alfonsín le pide a su secretario de deportes que lo eche. Al Presidente de la Nación se le suma el diario Clarín. La firmeza de Grondona mantiene en el puesto a Bilardo. Sin embargo, el técnico debe ser permeable a las sugerencias del presidente de la AFA. Jugadores que no habían estado en ciclo previo, son llamados de apuro. Tapia, Bochini, Cuciuffo, Enrique y Olarticoechea (estos tres últimos fundamentales en la estructura final del equipo) son futoblistas pedidos por el presidente a escasos dos meses del Mundial.


Capítulo 4. “Mi enfermedad”:


Argentina llega a la concentración del América de Mexico, el lugar elegido para estar los dos meses previos al Mundial. Es un lugar con comodidades básicas, que termina siendo testigo de la formación del grupo que llevara a la selección a su segundo título mundial en la historia. Para llegar a esto, hay enfrentamientos muy duros entre Maradona y Passarella, que traban una disputa por el liderazgo del grupo. En esas peleas también se cuestiona muy duramente a Carlos Bilardo, el entrenador.
Los jugadores van a comer muy seguido a “Mi Viejo”, el restaurant del argentino Eduardo Cremasco, ex compañero de Bilardo en Estudiantes. Luego de una cena allí, Passarella comienza a sentirse mal y le diagnostican una enfermedad parasitaria que lo deja afuera del Mundial. Las sospechas se posan sobre el cuerpo técnico de Bilardo. A días del Mundial, uno de los jugadores más importantes, se queda afuera. Maradona reina.


Capítulo 5. “Primer paso”:


El seleccionado arranca en un partido inicial contra un rival débil, sin embargo está lleno de dudas. El 3 a 1 inicial contra Corea le da tranquilidad pero en el segundo partido enfrenta a Italia, el campeón del Mundo,y la cosa no arranca bien. Un penal mal dado pone al equipo en desventaja. Pero Maradona convierte su primer gol en México y empata con un toque imposible, que solamente su cabeza puede imaginar. En octavos de final, el equipo de Bilardo se cruza con Uruguay, es un partido que en los mundiales espero 56 años. En un partido durísimo que lo define un gol de Pedro Pasculli.


Capítulo 6. “La felicidad”


Argentina enfrenta a Inlgaterra por los cuartos de final. La guerra de Malvinas todavía está fresca en la cabeza y el corazón de muchos argentinos y los jugadores lo saben. Bilardo está nublado por los nervios. Argentina debe jugar con camiseta azul y el DT le pide a su asistente, Rubén Moschella, que sean caladas porque el extremo calor de México acalora el cuerpo de los jugadores. Moschella recorre Distrito Federal entero para conseguirlas pero consigue un modelo que finalmente no es el que pide Bilardo, sino el que quiere Maradona. Lo que se juega es mucho más que un partido de fútbol. Acaso pocos futbolistas saben que están por disputar un partido que ese encuentro se jugará por el resto de los días. Maradona a través de dos jugadas que emanan argentinidad en todos sus poros, en 10 minutos pasa de ser un gran futbolista a mito nacional. El partido es tan importante que pasa a ser el primero en la historia que tiene goles con nombre propio. Al primero, se lo pone el mismo autor, lo llama “La Mano de Dios”, al segundo, se lo pone la FIFA en 1999, lo llama El Gol del Siglo.


Capítulo 7. “Generación VHS”:


La concentración del América parece una obra a medio construir. Hay posters, veladores viejos y jugadores que duermen en el suelo. Ahí se está escribiendo la historia y no hay nadie que esté tomando nota. El Vasco Julio Olarticechea, un jugador que entró por la ventana pero que termina siendo fundamental para el grupo, toma una cámara VHS y realiza un registro inédito desde adentro de la concentración. Recorre todas las instalaciones y pregunta y repregunta a sus compañeros sobre la convivencia, sobre el equipo, sobre la misma concentración y sobre la posibilidad muy cercana de ser campeones del mundo. Es un registro de un valor inmenso a 30 años de la obtención de la Copa. En los futbolístico, un equipo que era una incógnita un mes atrás, ahora parece una máquina perfectamente calibrada para que brille Maradona. Argentina enfrenta a Bélgica en semifinales y juega su mejor partido del mundial, con un capitán que no para de brillar.


Capítulo 8. “Personas comunes”:


29 de junio de 1986. Argentina llega a su tercera final de la Copa del Mundo, la segunda en ocho años. Esta vez no están ni los militares uruguayos apretando a los jugadores en el entretiempo como en el 30, ni los militares argentinos opacando la fiesta como en el 78. Argentina enfrenta a un equipo temible y muy pocos pueden dormir en la noche previa. Uno de los jugadores más cuestionados en la previa, José Luis Brown, pone al equipo en ventaja. En el segundo tiempo, otro futbolista clave en la estructura dentro y fuera de la cancha, pone a Argentina 2 a 0. Es Jorge Valdano que atraviesa la cancha de punta a punta y hace el gol más importante de su carrera. Sin embargo, el partido tiene guardado un puñal para Argentina. A pesar de que es un equipo que entrenó la defensa de la pelota parada como ningún otro, le empatan con los goles que vienen de un corner. A minutos del final, Diego Maradona saca su último conejo de la galera y le da el gol a Jorge Burruchaga. Argentina es campeón del mundo. El logro pone a los jugadores en el lugar de Héroes, pero con un concepto de endiosamiento que cuenta poco del proceso de 4 años por el cual atravesaron. Este camino demuestra que los Héroes no son personas extraordinarias, son personas comunes que hacen cosas extraordinarias, como ganar un Mundial.